CIUDAD HÍBRIDA: HACIA UNA NUEVA SOCIABILIDAD FÍSICO-DIGITAL (LE MONDE – Fr)

Concrete and tech cities - Madrid by Pablo Sanchez Chillon

URBAN 360º, the blog curated by Pablo Sánchez ChillónUrban Planning Lawyer, International Speaker, Researcher and CEO and Co-founder of Eolexcitylab, Urban Innovation Lab & Think Tank (Spain).  

Hace unos días fue publicado en francés mi artículo de colaboración con el Diario Le Monde – Les Clés de Dèmain (Francia) sobre la Ciudad Híbrida y la nueva sociabilidad urbana, que podéis encontrar enlazado en este post y que ha tenido mucha repercusión -si a las métricas de las RRSS nos ceñimos- entre los lectores de esta interesantísima plataforma francesa de innovación.

Publico ahora para mis lectores de habla hispana la traducción del texto al español, agradeciendo de nuevo su colaboración al periodista Regis Chatellier, por su generosa invitación a colaborar en este prestigioso diario galo.

LA CIUDAD HÍBRIDA FÍSICO-DIGITAL: ESPACIO FÉRTIL PARA UNA NUEVA SOCIABILIDAD.-

En una sociedad en la que la tecnología ocupa cada vez mayor espacio en nuestras vidas, y en la que nos desplazamos híper conectados con la nariz sobre las pantallas de nuestros smart phones, Pablo Sánchez Chillón advierte contra la huída de la ciudad física y los erráticos comportamientos de los “Zombies Digitales” en los entornos urbanos. Se requiere, a decir del autor, crear una nueva sociabilidad digital, impulsada por los nuevos #DIGIZENS.

La huída de la ciudad física.

La popularización y extensión del uso de la tecnología entre las clases urbanas, y la caracterización de los teléfonos inteligentes y las tablets como herramientas para la interacción social y la comunicación ampliada han conseguido que toda una generación de urbanitas se haya marchado a vivir a las redes sociales, descuidando en este proceso la atención por la ciudad física habitada.

De manera natural, hemos asistido al nacimiento de una generación de ciudadanos que son híper-activos en redes sociales pero absolutamente apáticos y pasivos con su entorno físico y territorial, además de compartir una creciente identidad vanidosa y egocéntrica que desafía el futuro de la convivencia urbana, generando lo que Sherry Turkle ha denominado vivir alone-together(soul-ensemble) esperando más de la tecnología que de la relación con los demás.

Asistimos a la conformación de una ciudad híbrida que nace de las redes sociales y de la híper-realidad que percibimos a través de nuestros dispositivos inteligentes y que está generando profundas transformaciones sistémicas que van a cambiar para siempre nuestro modo de relacionarnos y nuestra vinculación y percepción del territorio de la ciudad que habitamos. A las indudables virtudes de la tecnología, se añade una sombra de incertidumbre sobre la superación de un ideal de ciudad (siempre perfectible) como Eco-sistema ciudadano en el que se coopera en pro de objetivos compartidos, y su sustitución por una suerte de  “Ego-sistema”, sin ciudad, caracterizado por la acción aislada de vanidosos Zombies tecnológicos que, moviéndose libremente por las redes sociales, discurren con torpeza por el espacio físico de la ciudad al que consideran un fondo gris y desleído que contrasta con la colorista híper-realidad que les devuelve su actividad en los planos digitales.

Mateo & Antonio en formato Digizen

La nueva Sociabilidad Digital y los Digizens.-

El coste de esta nueva sociabilidad digital y de la emergencia de una clase urbana de Social Super-heros es la decreciente voluntad individual de interactuar con desconocidos en los entornos reales de la ciudad, enriqueciendo la alteridad virtual a costa del empobrecimiento de las relaciones tradicionales materializadas en los espacios físicos de la ciudad, especialmente cuando nuestras ciudades siguen siendo ordenadas y diseñadas según obsoletos patrones definidos en el siglo XIX.

Por esta razón, el verdadero reto de nuestras ciudades y sus dirigentes pasa por activar a esta ciudadanía híper-conectada y de aprovechar lo mejor de los rasgos de la emergente cultura on-line (que es creativa, generosa, participativa y curiosa hasta el exceso) despertando los sentimientos de orgullosa pertenencia y co-responsabilidad de la emergente generación de Digizens, o nuevos ciudadanos digitales, a la vez que se actúa de manera decidida sobre numerosos planos y dimensiones de nuestras ciudades, especialmente en el campo del urbanismo y la innovación social, tomando ejemplos como el  Data Citizen Driven City Project – Madrid, que busca crear una plataforma de compartición impulsada por la acción digital de los ciudadanos para responsabilizarlos e implicarlos en la gestión de la ciudad o el proyecto estadounidense de la Plataforma MindMixer, que permite a sus usuarios el engagement on-line y participar de una serie de acciones ciudadanas en tiempo real, mediante iniciativas que descansan en la acción de asociaciones y grupos informales, fuera de los circuitos institucionales.

En este punto, la labor del urbanista, como creador y transformador de la ciudad del Siglo XXI debe orientarse al diseño y establecimiento de espacios (públicos y privados) de hibridación físico-digital, polivalentes y tecnológicamente dinámicos y reactivos con los usuarios y que sean capaces de convertir a nuestras ciudades en lugares divertidos, habitables y activadores del compromiso, reforzando los lazos entre sus habitantes, verdaderos poseedores del tesoro de la inteligencia colectiva.

Vivimos tiempos de audacia, pero también de imaginación, apertura de miras y actitud de urban hacking.

Más info: 

El original del artículo publicado en Les Clés de Dèmain – Le Monde (Fr):  http://lesclesdedemain.lemonde.fr/villes/ville-hybride-vers-une-nouvelle-sociabilite-physico-numerique_a-13-2656.html