INNOGRAD (SKOLKOVO). LA CIUDAD TECNOLÓGICA RUSA. ¿PUEDE LA INNOVACIÓN FLORECER POR DECRETO?.-

¿Son  efectivos los proyectos de inversión promovidos por la iniciativa pública para generar una corriente de innovación que se traduzca en progreso, negocio y desarrollo territorial?

¿Existe un determinismo innovador, una receta infalible para hacer arraigar el talento y el éxito empresarial?

¿Son los lugares como el Silicon Valley fruto de una planificación ordenada o su éxito y su propia existencia obedecen a un cúmulo de factores del que no escapa el azar?

He de reconocer que me siento incapaz de dar una opinión que dé una respuesta total a estas cuestiones, y aun más, de proponer un modelo para el arraigo de la innovación (de tenerlo, ya lo habría patentado) pero sí que me atrevo a considerar, siguiendo mi instinto y mi experiencia, que no basta declarar inaugurada la innovación para que esta aparezca en un territorio y bendiga un proyecto con sus virtudes, ya que el espíritu innovador, como el talento o la inteligencia, aparecen, se concentran y se evaporan obedeciendo a distintos factores y circunstancias, incluido el azar, que juega su parte en el proceso.

Aun así, es cierto que si bien no existe una fórmula universalmente válida para el éxito de proyectos de implantación del talento en el territorio o para el desarrollo de iniciativas innovadoras que generen actividad y rentabilidad, no cabe duda de que con carácter inductivo podemos detectar determinadas constantes en aquellos proyectos que, como el del Silicon Valley californiano, se han convertido en verdaderos espejos en los que tratan de mirarse muchas administraciones y gobiernos para recorrer el camino del éxito, tratando de reproducir en sus proyectos las condiciones de entorno que creen detectar en la patria chica de Google.

Por esta razón, a la inexcusable presencia de un adn emprendedor que, sin complejos ni miedo al fracaso, aparece como común denominador en estas experiencias se ha unido la reunión de talento y excelencia formativa en un espacio geográfico determinado (de la mano de centros universitarios o de investigación que provean de un caudal fecundo de inteligencia), así como la presencia de catalizadores para la actividad (a través de diversos estímulos financieros e inversores y a la remoción de trabas administrativas) y una suerte de identidad colectiva que, formando parte del acervo común de estos lugares, se adquiere y desarrolla por quienes pasan a formar parte de esta comunidad como si de un pasaporte innovador se tratase, reforzando de manera dinámica el sentimiento de pertenencia y el fruto colectivo de esta militancia innovadora.

Quizá por este motivo, o quizá por razones que más tienen que ver con el contenido de las agendas de determinados personajes públicos y sus gabinetes de comunicación, no es extraño que asistamos, casi de manera permanente, al alumbramiento de iniciativas que, como la que vamos a describir en Skolkovo (Rusia), son testimonio de la tentación de probar fortuna en la rueda de la innovación, impulsando proyectos que la invoquen y la retengan ex novo.

En este sentido, hace algunas semanas los medios rusos anunciaban que Ericsson, el gigante sueco de las telecomunicaciones, construiría su propio centro de investigación en Skolkovo, el Centro de Innovación ruso impulsado por el gobierno de aquel país. Ericsson, que comenzaría con la implantación de este proyecto a gran escala en el entorno de Skolkovo a finales de este año 2011, centraría su objeto en el desarrollo de “smart grids” y contadores inteligentes para los sistemas de suministro de energía y determinadas acciones en relación con los sistemas de pago automático sobre plataformas TIC, todo ello en íntima relación con la actividad que el grupo sueco de telecomunicaciones viene promoviendo en Rusia desde su implantación en Moscú en 1996, con la apertura del Ericsson Training Center, que ha formado a más de 20.000 profesionales de la tecnología desde su apertura.

La apuesta de Ericsson por implantarse en Skolkovo sigue al compromiso de otros gigantes como Microsoft o Cisco, o de Centros como el MIT de Massachusetts, que han comprometido su apoyo a la implantación de la nueva joya de la corona tecnológica que constituye Skolkovo.

Pero, ¿qué es el Skolkovo Innovation Center? De acuerdo con el cuaderno de ruta desarrollado por el Gobierno ruso y el magnate Viktor Vekselberg (Presidente de la Foundation for Development of the Center of Research and Commercializing of New Technologies (conocida como Skolkovo Foundation) http://www.i-gorod.com/en/), Skolkovo se convertirá en el corazón de la innovación en Rusia y consistirá en un mega-Parque ultra tecnológico orientado a promover el desarrollo de empresas de ciencia y tecnología en Rusia, atrayendo profesionales creativos e industrias high-tech a la tierra de los Zares.

 

Esta iniciativa de greenfield innovador ubicado en las cercanías de Moscú, viene impulsada por un conglomerado de entidades (fundamentalmente públicas) que se han reunido bajo el manto dela Skolkovo Foundation, entre otros el Kremlim, la Academia Rusa de Ciencias, el Bank for Development and Foreign Economic Affairs (Vneshekonombank),la Corporación Rusa de Nanotecnologías, (Rusnano),la Bauman Moscow State Technical University o el Fondo para la Asistencia a las pequeñas empresas innovadoras en el área tecnológica y científica.

El complejo tecnológico y de negocios se desarrollará, además, en torno a una Universidad de nueva planta y una Escuela de Negocios (Skolkovo Moscow School of Management) , a la que se está prestigiando a fuerza de inversión, y que pretende ser el eje en torno al cual pivote la transferencia de conocimiento en esta nueva Academia platónica. El Centro dispondrá, además, de 850 unidades residenciales, aulas para 600 estudiantes y creará, a muy corto plazo, 1000 puestos de trabajo en 2014. Además, el complejo será edificado siguiendo los dictados de las smart cities aplicados a la eficiencia en los transportes, la energía y la aplicación de las TIC en beneficio de la prestación de servicios ciudadanos y empresariales. Tratándose de una nada se dice en el proyecto sobre la incorporación de la Innovación Abierta o el crowdsourcing como atributos del programa, lo que no es de extrañar en una democracia joven con marcados tintes autoritarios.

 

El proyecto para hacer de Skolkovo un hub innovador bajo cero sobre una superficie de 398 hectáreas de terreno vacante en los alrededores de Moscú, pretende crear, por decreto, una suerte de Silicon Valley ruso que, concentrando territorialmente diversos cluster tecnológicos (en cuestiones como la energía, la ciencia biomédica, las TIC, o la ingeniera espacial o nuclear) habrá de emplear, a su conclusión, a unos 20.000 profesionales altamente cualificados, que procederán de la propia Rusia y también – y este será uno de los caballos de batalla del proyecto- del extranjero. Las autoridades rusas, que intentan superar el tópico de fobia a lo foráneo ganado a pulso durante la Guerra Fría, pretenden atraer y retener en Skolkovo a numerosos científicos y profesionales extranjeros, facilitándoles la inserción laboral y social en la nueva ciudad tecnológica, cuyas instalaciones constituirán – a decir de sus promotores- un reclamo para la creatividad y el talento.

No podemos negar que Rusia, aun no siendo un destino que ocupe un lugar priviliegiado en  los rankings de preferencias de países en los que residir y trabajar, lleva años tratando de sacudirse de su ominoso pasado soviético de Gulag“Ciudades Secretas” (como las siniestras Chelyabinsk-70 o Bechevinka http://tema.ru/travel/bechevinka/) para científicos cautivos, abriendo paso a una época en la que por parte de los gobiernos democráticos de aquél país se ha tratado de favorecer la concentración industrial y tecnológica, en modernas Naukogrados (“ciudades de la ciencia” en ruso) como Obninsk, especializada en cuestiones nucleares e instalaciones de investigación médica, Dubna, Korolyov, sede de la industria espacial rusa; Koltsovo, que originariamente fue sede del Centro de Guerra Biológica Vector pero que ahora orienta su actividad hacia la investigación médica y farmacéutica.

Por este motivo, superado el estigma del aislamiento y la represión de la creatividad y la disidencia (la duda y el desafío al statu quo constituye uno de los presupuestos innegables de la innovación) el plan del Presidente Medvedev para Skolkovo pretende asentarse en la atracción de talento nacional y foráneo, generando un entorno atractivo para los investigadores y promotores de negocios tecnológicos foráneos, que, debidamente asentados en el complejo moscovita, habrán de promover una corriente investigadora y de negocios que puedan desafiar el dominio del Silicon Valley californiano en este campo, e incluso, el proyecto alentado por el Alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg de hacer dela Gran Manzana un nuevo eje de innovación y desarrollo tecnológico.


En este sentido, además de un discurso esperanzador sobre las virtudes y el futuro de Skolkovo, los dirigentes rusos han comenzado a llamar a la puerta de la innovación y el talento ofreciendo generosas becas para los investigadores y foráneos, además de interesantes ayudas y exenciones fiscales para las empresas que pretendan asentarse en Skolkovo, haciendo más dulce la transición hacia la Madre Rusia. En este intento por parecerse al amigo americano, no han dudado en invitar a una delegación californiana, encabezada por el ex-gobernador Arnold Swarchzenegger (si Stalin levantara la cabeza) para conocer el proyecto y tender puentes para la colaboración entre ambas orillas del Pacífico.

De igual manera, en esta época de redes y networking, los promotores de Skolkovo han creado cuerpos especiales de headhunters especializados en localizar y atraer a talentosos geeks, e incluso han logrado que el pasado 1 de julio de 2011, la Duma rusa aprobase una nueva legislación que hace más sencillo a los especialistas altamente cualificados que ganen más de 2 millones de rublos /año (no os asustéis, son unos 65.000 dólares) el obtener un permiso de residencia y de trabajo en Rusia, lo que no resulta una boutade conociendo las restricciones al visado aplicadas por este país hasta la fecha.

Finalmente, y puesto que este gigantesco proyecto no puede sostenerse únicamente con el ucase imperial emanado de Moscú, los 60.000 millones de rublos (aproximadamente 2.000 millones de dólares) que costará erigirlo y ponerlo a funcionar en los próximos 5 años deben materializarse, motivo por el cual, los fundrisers serán bienvenidos, con el objetivo no ocultado de sus promotores de que la relación entre inversión pública/inversión privada en el proyecto sea del 50/50. Desde luego, las dificultades financieras actuales pueden hacer variar este deseo y modificar la hoja de ruta de sus promotores.

El gobierno ruso ha insistido de manera reiterada en la necesidad de acometer una diversificación en su economía productiva con objeto de combatir la alta vulnerabilidad de Rusia, dependiente en buen grado de su volumen de exportación de petróleo y gas, a las fluctuaciones de los mercados y los avatares geopolíticos, y el proyecto de Skolkovo obedecería a esta nueva doctrina Medvedev, que pugna por situar a Rusia en el Olimpo de la innovación y la tecnología.

Los críticos del proyecto (que son tantos como blinis) insisten en que la retórica del Kremlin sobre la modernización y los planes para atajar la fuga de cerebros que sufre el país desde los caóticos los años 90, deben pasar al plano de la acción, acompañándose de medidas que mejoren la percepción exterior sobre la existencia de condiciones de entorno para la inversión y la seguridad, y en especial, la lucha contra la rampante corrupción, la definición de un marco legal garantista y la mejora de las condiciones generales de vida de los ciudadanos, que son quienes deben beneficiarse de los servicios tecnológicos asociados a las TIC.

¿Florecerá la innovación en Skolkovo? Permaneceremos atentos para contarlo.

 

Para mayor información, visitad:

 http://www.ericsson.com/news/1509346 (Ericsson report about the Skolkovo agreement)

http://news.bbc.co.uk/2/hi/8638222.stm (BBC on Skolkovo)

http://www.reuters.com/article/2010/03/18/us-russia-siliconvalley-idUSTRE62H33S20100318 (Reuters on Skolkovo)

http://www.themoscowtimes.com/vedomosti/article/russian-silicon-valley-for-moscow-region/399710.html#ixzz1Y2W6Aaot (Moscow Times report)

http://www.skolkovo.ru/public/en/ (description of the project)

http://www.huffingtonpost.com/2011/07/19/bloomberg-wants-nyc-to-be_n_903781.html (Bloomberg projects for NY)

http://rt.com/politics/schwarzenegger-skolkovo-learn-moscow/ (Arnold Schwarzenegger pays a visit to Skolkovo)

http://web.mit.edu/newsoffice/2011/skolkovo-mit-announcement-0618.html (MIT supports Skolkovo)